23 nov. 2012

Atascaburras. Reto "Kooking Pequeños Placeres" Noviembre

Hace poco descubrí la propuesta que desde principios de año vienen desarrollando Pili del blog Kooking y Carolina de Pequeños Placeres, al que bautizaron "Kooking Pequeños Placeres". Y casualmente este mes de Noviembre el reto va de comida Manchega, a si que, ¿cómo no participar?.

Siendo de Albacete me vinieron a la cabeza unos cuantos platos que podía cocinar para este reto, pero no sé si será porque ese día hacía mucho frío, me decidí a cocinar un buen Atascaburras



Para quien no sepa lo que es, el nombre le puede sonar un poco basto, pero no os alarméis, que el plato es contundente pero no deja de ser un puré de patatas con un toque de ajo y bacalao. 

Cuenta la leyenda la wikipedia que dos pastores, quedándose incomunicados tras una nevada, se pusieron a hacer un guiso con lo que llevaban, que no era más que patatas y unas tristes raspas de bacalao, a lo que añadieron aceite para darle consistencia y machacaron todo para que pasara mejor, convirtiéndose en los inventores de este plato.

En mi casa siempre han contado que el nombre viene por la textura del plato, que es tan densa que "atasca a las burras", aunque cualquiera de las explicaciones que se dan al nombre podrían valer porque todas tienen su parte de justificación y sentido.

Lo que está claro es que el plato lleva ingredientes asequibles para la zona de La Mancha, como la bacalada, que en muchos sitios de interior era a veces el único pescado que se podía consumir, las patatas, huevos, el aceite y las nueces que le dan un gran aporte nutricional al plato, teniendo en cuenta que se elaboraba en tiempos de grandes nevadas.



Para hacer atascaburras para dos personas vamos a necesitar:
  • 2 patatas grandes
  • 50 gr de bacalao desalao
  • 1 huevo 
  • 1 ajo
  • Aceite de oliva virgen
  • 1 puñado de nueces

Pelamos las patatas, las cortamos desgajándolas, y las ponemos a cocer. Cuando ya estén cocidas, añadimos el bacalao desalado y lo dejamos cocer todo otros 5 minutos. Retiramos del fuego.
En un mortero machacamos el ajo con una pizca de sal, y vamos añadiendo las patatas, el bacalao desmigado y sin raspas (importante ser minucioso en este paso, porque luego es muy desagradable encontrarse alguna raspita) y chorritos de aceite, hasta que quede un puré consistente y homogéneo. Si nos queda demasiado espeso, podemos añadirle agua de la cocción de las patatas y el bacalao. Reservamos.
Cocemos el huevo, y lo partimos en rodajas.
Pelamos las nueces.
Emplatamos el atascaburras, lo adornamos con las rodajas de huevo y las nueces, y ponemos un chorrito de aceite de oliva por encima. Y listo para comer.

Si el trabajo con el mortero se nos resiste, podemos ayudarnos de una batidora, y aunque la textura no queda igual, el sabor es igual de bueno.

21 nov. 2012

Guíscanos con jamón

Mi padre es más de campo que las amapolas. Nació en un pueblito muy pequeño, y a pesar de que marchó a la ciudad muy joven para buscar trabajo, sigue gustándole más el campo que la urbe. Además de disfrutar sembrando patatas, tomates y demás, le chifla la recogida de setas. Le encanta perderse por el monte muy temprano y llegar con una cesta llena, y por supuesto, cocinarlas y comerlas, como no. Un año cogió tantas que mi madre tuvo que hacer conserva porque no dábamos a basto a comerlas.



Siempre que sale a buscar setas suele aparecer con la cesta llena de guíscanos (o níscalos), como la semana pasada que recolectó muchísimos, a si que, aprovechando que fui de visita a casa de mis padres el fin de semana, me traje una bolsita para poder hacer este plato que tanto me gusta, guíscanos con jamón.

Para preparar guíscanos con jamón para dos personas vamos a necesitar:
  • 250 - 300 gr de guíscanos
  • 80-100 gr de jamón en tacos
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen


Lo primero que hay que hacer, y lo más importante es limpiar y lavar bien los guíscanos, asegurándonos de quitarles toda la tierra y mirando bien que no tengan bichos (a veces parecen sanos pero están agusanados en el tronco). Si son muy grandes, los trocearemos en cuartos, si son menudos, los podemos dejar enteros. 

En una sartén ponemos tres o cuatro cucharadas de aceite, y cuando empiece a calentarse, añadimos un ajo cortado en láminas.

Cuando el ajo comience a dorarse, añadimos los guíscanos a la sartén y dejamos a fuego medio que se vayan cocinando. 

Una vez se haya consumido bastante el agua que sueltan los guíscanos, añadimos el jamón partido en tacos, mezclamos todo bien hasta que vaya tomando todo un tono tostado. 

No añado nunca sal, porque además de que no me gusta la comida demasiado salada, con la sal del jamón para mi gusto es suficiente. También se le pueden añadir un par de huevos para hacer un revuelto, buenísimo.

Esta receta aprendida de mi madre, es una de mis preferidas, aunque como más me gustan es simplemente haciéndolos a las brasas ya que el sabor es mucho más sencillo y a la vez más auténtico. En casa guardé unos pocos de los más pequeñitos para hacerlos a la plancha, que no es comparable para nada al sabor braseado de las ascuas, pero que tampoco está nada mal, acompañado de un poco de ajo y perejil.



Y recordad, si no estáis seguros de si una seta se puede o no comer, consultarlo con un especialista o simplemente no la cojáis. Más vale prevenir que lamentar. 

18 nov. 2012

Pan Ciabatta o Chapata

Whole Kitchen en su propuesta salada para el mes de Noviembre nos invita preparar un clásico italiano "Ciabatta"





Segundo mes y segundo reto para mí con Whole Kitchen. Si en el mes de Octubre ya nos invitaron a preparar un plato contundente como el coq au vin para los fríos que se avecinaban, este mes a tocado encender el horno para entrar en calor.

He de confesar que cuando vi la propuesta me dio un poco de vértigo cocineril ¿PAN? Maremiadelamorhermoso si nunca he hecho pan... ¡ajá! ¡He ahí el reto, pequeña!

Si es verdad que he hecho infinidad de veces masa de pizza, bizcochos, magdalenas, etc, pero pan nunca. Y quieras que no me daba un poco de respeto, y más después de mirar multitud de recetas en las que coincidía siempre la idea de que la masa del pan ciabatta es difícil de manejar, un tanto pegajosa debido a la humedad y que hay que manipular con mucha suavidad para no romper las burbujas de aire que hacen que la masa adquiera esa textura (como si acariciases un bebé, dicen los italianos).

A si que me puse manos a la masa, y al final salió un pan chapata, que para ser el primero, creo que no está nada mal. Eso sí, en el proceso estuve un par de veces al borde del desquicie porque la masa tiene vida propia, y así pasó, que al final acabó con una forma un poco irregular. Pero teniendo en cuenta que "ciabatta" significa literalmente zapatilla, igual no estaba tan desencaminado mi pan y hacía honor a su nombre, eso sí, zapatilla del número 50 por lo menos.




De nuevo he seguido al pie de la letra la receta que nos facilitaron porque debido a mi desconocimiento en el tema panes no me veía suelta para innovar, aunque una vez hecho y viendo que tampoco era la cosa tan difícil, pensé que la próxima vez que lo vuelva a repetir, seguramente haré alguna chapata aromatizada con tomillo, romero y orégano, creo que podría estar bien.

Las cantidades que utilicé fueron la mitad de las que aparecían en la receta que nos facilitaron, dado que en parte era experimento, por si acaso no salía bien, decidí hacer menos cantidad por si había que repetir la jugada. Gracias a la providencia divina el pan no fue directo a la basura, se podía comer, es más, no duró ni 5 minutos, y aunque las cantidades estaban divididas, salió un buen panazo.

Para preparar un pan ciabatta o chapata para dos personas vamos a necesitar:

Para la masa madre:
  • 1gr de levadura fresca 
  • 75 ml de agua
  • 1 cucharada sopera de leche
  • 1 cucharadita de miel
  • 75 gr de harina de fuerza

Para la masa restante:
  • 1 gr de levadura fresca
  • 125 ml de agua
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 175 ml de harina de fuerza
  • 1 pellizquito de sal

Para empezar, preparamos la masa madre. En un bol ponemos el agua y la leche un poco templadas, y disolvemos la levadura. Pasados 5 minutos añadimos la miel, disolvemos bien, y añadimos seguidamente la harina, mezclamos hasta que se disuelvan todos los grumos. Nos quedará una masa bastante líquida. Tapamos con un paño y dejamos fermentar durante al menos 12 horas. Yo lo dejé toda la noche, algo más de 12 horas.


Mi masa madre después de toda la noche fermentando


Transcurrido este tiempo, ponemos en un cuenco pequeño un poco de agua templada y disolvemos la levadura, dejamos reposar 5 minutos, y la añadimos al bol en el que tenemos reservada la masa madre. Añadimos también el aceite y mezclamos. 

Seguidamente añadimos la harina, la sal y el resto de agua, y con ayuda de un cucharón de madera batimos y mezclamos todo bien durante unos 5 minutos, hasta que no queden grumos y la masa quede esponjosa y empiece a separarse de las paredes del bol. Volvemos a tapar con el paño y dejamos fermentar 3 horas.

Pasadas estas tres horas, encenderemos el horno a 220ºC. En la placa de horno ponemos papel de hornear, y enharinamos bien la superficie. Con las manos bien cubiertas de harina pasaremos la masa a la placa de horno con mucho cuidado de no reventar las burbujas de aire, y le daremos (o lo intentaremos dar) a la masa una forma rectangular. Espolvoreamos la superficie del pan con harina. Dejamos reposar el pan unos 20 minutos sin tapar, antes de meterlo al horno.


La masa antes de entrar en el horno

Pasado este tiempo, introducimos la placa con la masa de pan en el horno, y dejamos unos 30 minutos hasta que comience a dorarse la corteza. Transcurrida la media hora, más o menos, sacamos el pan y lo dejamos enfriar en una rejilla.

12 nov. 2012

Arroz con verduras

Ya he comentado en varias ocasiones que el arroz es mi pasión. Creo que no me cansaría nunca de comerlo de cualquier manera. Es un alimento que a mi entender pega con todo, ya sea carne, pescado, marisco, verduras,... con lo que sea. También es verdad que depende del tipo de arroz y de la preparación, resulta más o menos fácil conseguir un buen plato con un buen acabado. 

Pero este arroz con verduras que os presento no tiene mayor dificultad y es muy adaptable al cambio de ingredientes en función de las verduras de que dispongamos en el momento de prepararlo.


Para preparar arroz con verduras para dos personas vamos a necesitar:
  • 150 gr de arroz
  • 50 gr de judías verdes
  • 50 gr de calabacín
  • 50 gr de champiñones
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 cebolla pequeña
  • 1/4 l de caldo de verduras
  • Aceite de oliva
  • Sal

Empezamos preparando las verduras. Lavamos y cortamos las judías, el calabacín y la zanahoria en trozos, y los champiñones en cuartos. Reservamos. Picamos la cebolla y reservamos.
En una cazuela ponemos un par de cucharadas de aceite a calentar, añadimos la cebolla con una pizca de sal y rehogamos. 
Cuando la cebolla comience a dorarse, añadimos los champiñones y el calabacín,  salamos y lo tendremos rehogando durante unos minutos hasta que se evapore un poco el agua que suelten.
Añadimos el arroz, removemos durante un minuto y añadimos el caldo de verduras. 
Añadimos las judías y la zanahoria y dejamos cocer de 15 a 20 minutos. Dejamos reposar unos minutos antes de servir.

En este plato he utilizado judías verdes, calabacín y zanahoria, pero se podrían utilizar perfectamente otras verduras como berenjena, pimiento, guisantes, alcachofas, que aportarán diferentes sabores al arroz.

7 nov. 2012

Cacharros que harían mi vida más fácil...

... y mi cocina mucho más bonita, dónde va a parar. Porque, por mucho que yo me empeñe y quiera tener una cocina como ésta...


Source: google.com via Mónica on Pinterest


... la cruda realidad es que mi cocina es más bien así...



... de pequeña, digo, porque de bonita la de la imagen es mucho más cuca que la mía con diferencia. A lo que voy es que mi cocina es mínimal, por resumirlo de alguna manera, y fea, como ella sola. Tengo un considerable problema de espacio, tanto es así, que si estoy en ella cocinando no cabe nadie más, y muchos de los cacharros de cocina los tengo repartidos en diferentes puntos de la casa, que por otro lado, también es mínimal. A lo que se le suma que la cocina en sí es feahorrendahorrorosahorripilante. Las dos características que nadie en su sano juicio buscaría en una cocina en cualquier cosa, pequeña y fea.

Por eso cuando veo un catálogo de Ikea, me pongo mala. Mala y verde, de envidia. Todas esas imágenes bucólicas de cocinas maravillosas llenas de espacio, cada cosa en su sitio, ordenado, a las que no les falta detalle, con todos esos aparatos, que si el saca pulpa, la lavalechuga, el exprime arándanos, que en mi mente se dispara el "loquieroloquieroloquiero" y me resulta muy difícil decirme a mí misma que no, que no se puede. Los catálogos de Ikea hacen pupa, mucha pupa.

de aquí
No lo habráis, no caigáis en la trampa, este catálogo es el maaaal para dueñ@s de cocinas pequeñas
Cuando visito otros blogs me pregunto como es posible que pueda sobrevivir en mi día a día sin todos esos artefactos cocineriles tan estupendos.
Y es que ya sabemos todos que la delgada línea que separa el querer con el poder la mayoría de veces resulta ser un abismo, en mi caso, insalvable de momento. Si no hay espacio, no hay cachivaches, y punto. Cada día me lo digo a mi misma frente al espejo para concienciarme.

Pero en fin, no me voy a poner negativa, que para eso ya están los telediarios, y como soñar es gratis, soñemos...

La Thermomix


La versión retro mola mil
Source: via Manolo on Pinterest

Que os voy a decir de ella que no sepáis. Hace de todo menos hablar, lo mismo te plancha un huevo que te fríe una camisa :P. Robot apañao donde los haya, levanta verdaderas pasiones entre los cocinillas y los cocineros, habiendo incluso blogs dedicados solamente a cocinar con este artefacto. Muchos pros pero dos grandes contras, el precio y el dónde lo meto. No digo más.

La Kitchen Aid



Otra maquinita que levanta pasiones y provoca fiebres. Y no me extraña, ya que, además de amasar y batir de todo, ¿no os parece boniquérrima? A diferencia de la Thmmx que a veces me parece más una máquina del tiempo que un robot de cocina, la KA tiene un estilismo años 50-60 que enamora, vamos, que podría aparecer en la cocina de Betty Draper Francis y no desentonaría ni un ápice.

La máquina de hacer croquetas 

de aquí
Nos olvidamos un poco de los cables y doy paso a una máquina manual. No todo tiene que ir enchufado, hay vida más allá de la electricidad o eso dicen los Amish. Como buena amante de las croquetas de todos los sabores posibles, esta máquina para mí sería mi mejor aliada. Lejos quedaría hacer las croquetas en modo engorroso, dícese de cuando te llenas de masa hasta las cejas para hacer unas tristes croquetillas. Pero ¿dónde la meto? Creo que en el altillo me queda un hueco....

La máquina de hacer pasta

Adoro la pasta, en casa nos encanta, y no me quiero imaginar el placer que sería poder comerla fresca. Y no digo que sea imprescindible esta maquina para hacer pasta fresca, pero si muy necesaria para no tardar un día entero en hacer espaguetti para comerlos en 30 minutos.

Cocotte


¿No es lo más bonito que ha parío madre?


Después de ver estas ollas hasta en la sopa, y enamorarme de ellas foto tras foto, sólo puedo decir ¡Ésta cae! ya lo creo, si no para mi cumple que es mañana, para Reyes, sí o sí. Ya me encargaré yo de que sus Majestades dejen un huequito en las alforjas de los camellos, iré pensando en la manera de sobornarlos, se aceptan ideas... y si no, me cambio al gordo de rojo, que aunque sera guiri y no hablemos el mismo idioma, con un par de chupitos de orujo me lo meto en el bolsillo Muaahhhahahahahahahahahahah

Para las que tengáis la suerte de tener una cocina tamaño normal, espero que esta lista de deseos os sirva para la Navidad que ya está al caer, y para las que como yo sufrís el calvario de tener una cocinasupermegamini en la que no os cabe ya ni el olor a quemado, os dejo una frase de John Stuart Mill que yo llevo un tiempo repitiendo todos los días como un mantra: 

"He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos en vez de satisfacerlos"

... por lo menos hasta que pase la tormenta.

5 nov. 2012

Espaguetis con ajo y aceite

Dos semanas sin aparecer por aquí no tengo vergüenza ni la he conocido, pero ha sido para bien, porque al fin he encontrado algo de trabajo, y aunque sólo ha durado dos semanas, ha sido intensivo y dará para pagar alguna que otra factura. 
A si que, ahora que mi estado laboral vuelve a ser estático, regreso a mi rutina blogera con otra receta, aunque eso sí, sencilla sencillísima,pero no por eso menos buena.

Para preparar espaguetis con ajo y aceite para dos personas vamos a necesitar:
  • 200 gr de espaguetis 
  • 2 dientes de ajo
  • 1 guindilla (opcional si nos gusta con un toque un poco picante)
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen
Ponemos a cocer la pasta en abundante agua con sal. 
Mientras, ponemos en una sartén un par de cucharadas de aceite y doramos los ajos partidos en láminas finas junto con la guindilla entera. 
Cuando la pasta esté al dente o a nuestro gusto de cocida, se escurre y se añade a la sartén con los ajos y la guindilla, a fuego fuerte, salteando todo unos minutos. 
Se sirve en los platos y espolvoreamos con un poco de perejil fresco picado por encima.