31 may. 2012

Buñuelos de bacalao portugueses

Que Simone Ortega es todo un hito en el mundo de la cocina, no hace falta que lo diga yo; lo dicen los miles de ventas de uno de sus libros más conocidos, 1080 recetas de cocina.
Yo lo compré hace unos cuantos años y entonces no sabía ni quien era Simone Ortega ni la importancia que tendría para mí lo que estaba haciendo entonces, ya que este libro es uno de mis básicos en la cocina: que no sé que hacer con la coliflor que he comprado, miro el libro de Simone Ortega, que quiero hacer empanadillas y no me acuerdo de qué necesito para hacer la masa, miro el libro de Simone Ortega, y así, con el tiempo, se ha convertido en uno de mis libros de cabecera a la hora de cocinar. 

Eso no quita que para poder hacer los platos, no haya tenido que modificar más de una receta, porque en casa somos sólo dos, y básicamente esa es la esencia de este blog, recetas adaptadas al binomio "tu y yo", a si que aquí os dejo mi adaptación de estos riquísimos buñuelos de bacalao.


Para cocinar estos buñuelos de bacalao portugueses para dos personas a mi manera vamos a necesitar:

  • 300 gr de patatas
  • 200 gr de bacalao
  • 1 huevo
  • Ajo y perejil picado
  • Aceite para freír
  • Salsa de tomate o salsa mayonesa para acompañar

Para empezar, tendremos que desalar el bacalao. Yo lo hago como me enseñó mi madre: lo pongo un día antes en remojo y cambio el agua una vez, a mitad del tiempo. Por ejemplo, si pongo a remojo el bacalao esta noche, para hacer los buñuelos mañana por la noche, le cambiaría el agua una vez, mañana a media mañana.

Una vez que tenemos el bacalao desalado, lo ponemos en una olla con las patatas bien lavadas pero sin pelar, con agua fría que quede todo bien cubierto. Ponemos a fuego fuerte, y cuando empiecen a hervir, bajamos el fuego y dejamos cocer a fuego bajo durante unos 30 minutos o hasta que la patata esté bien cocida.

Sacamos el bacalao y con cuidado y mucha paciencia, vamos quitándole la piel y todas las raspas que pueda tener, y lo vamos desmenuzando en un recipiente. Este paso para mí es el más importante, ya que resulta bastante desagradable encontrarse una raspa a la hora de comer los buñuelos.

Por otro lado, pelamos las patatas cocidas y las pasamos por el pasapurés. Mezclamos con las migas de bacalao y añadimos ajo y perejil picado al gusto. Incorporamos la yema de huevo, y removemos bien hasta que quede una pasta uniforme. 

Ponemos el aceite en una sartén al fuego, y cuando esté caliente, vamos cogiendo con una cuchara un poco de masa, le damos forma redonda con las manos, y las freímos en el aceite, dándoles la vuelta para que se doren por todos lados. Sacamos a un plato con papel absorbente para que suelte el aceite sobrante. 

Podemos servir con un poco de salsa de tomate o mayonesa como acompañamiento.

Psss Psss: Os aconsejo que os deis una vuelta por 1080 fotos de cocina un proyecto lleno de fotos fantásticas realizadas por un grupo de bloggers gastronómicas. Imágenes que enamoran.

P.D.: ¡Feliz día de Castilla - La Mancha a todos los manchegos! 

28 may. 2012

Pollo en salsa de curry con arroz


El curry tal y como lo conocemos y como ha llegado a nuestras cocinas occidentales se trata de un conjunto de especias (ají, alcaravea, azafrán, albahaca, cebolla, canela, cardamomo, cebolla seca, apio, cilantro, comino, cúrcuma, fenogreco, mostaza, jenjible, nuez moscada, pimienta de cayena, pimienta y tamarindo) que se utilizan para hacer platos que generalmente van acompañados de arroz, y cuyo conjunto tiene un sabor realmente fuerte y especiado, pero enormemente bueno.


En casa nos encanta el curry, pero como no tenemos el estómago a prueba de bombas, suelo hacer esta receta que os explico a continuación y  que al llevar nata vegetal hace que la salsa quede más suave aunque de sabor siga siendo contundente.

Para cocinar este pollo en salsa de curry con arroz para dos personas vamos a necesitar:
  • 1 pechuga de pollo grande, de unos 300 gr aprox.
  • 1/2 cebolla o una cebolla pequeña
  • 1 cucharadita de curry en polvo (o un poco más si se quiere hasta alcanzar la potencia de sabor deseada)
  • 200 ml de nata (yo utilizo vegetal, que me resulta mucho menos pesada para las digestiones)
  • 200 gramos de arroz
  • Agua para cocer el arroz
  • Sal y aceite
Ponemos el arroz a cocer en abundante agua hirviendo con un poquito de sal y una cucharada de aceite. Dejamos cocinar durante unos 15-20 minutos. Escurrimos y reservamos.

Mientras se cuece el arroz, prepararemos el pollo en salsa de curry. Para ello limpiamos el pollo de grasa o venillas que pueda tener, lo troceamos en dados medianos (tamaño de bocado), lo salamos y reservamos.

Pelamos la cebolla y la picamos lo más finita que podamos. 

En una sartén ponemos una cucharada de aceite, y añadimos la cebolla. Cuando empiece a pochar, echamos el pollo y vamos cocinando hasta que pollo y cebolla tomen un tono tostado. 

Añadimos directamente la nata y el curry y removemos hasta que se integre todo. Dejamos que la salsa borbotee un poco, sólo unos cuantos chup chup, no hace falta más. Apartamos del fuego.

Para servir podemos poner el arroz en una fuente y bañarlo por encima con la salsa al curry, o bien lo pondremos por separado para que cada comensal se ponga en el plato la cantidad que desee.

21 may. 2012

Crema fría de guisantes con queso cremoso

Se acaba la temporada de guisantes, y quiero aprovechar para poner esta receta en la que esta legumbre es la protagonista principal y no la actriz secundaria o de reparto. Es un plato muy sencillo pero a la vez muy intenso,  además de muy refrescante para estos días de calor que hemos tenido y para los que se avecinan.


Los ingredientes para preparar esta crema fría de guisantes para dos personas son:
  • 350 gr de guisantes
  • Agua 
  • Sal 
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Queso cremoso para acompañar (al gusto)

Desgranamos los guisantes y los lavamos bajo el chorro de agua en un escurridor. Ponemos a hervir en un cazo con abundante agua y sal durante unos 5 minutos. Una vez cocidos, los volvemos a escurrir y los enfriamos con agua.

Ponemos los guisantes en un recipiente hondo, mejor si es el vasito de la batidora, añadimos medio vaso de agua, y trituramos. Si vemos que ha quedado muy espeso, podemos añadir más agua hasta que adquiera la consistencia que nos guste.

Pasamos el puré por un chino para quitar las pieles del guisante.

Condimentamos con sal y pimienta al gusto y reservamos en la nevera hasta que enfríe.

Cuando vayamos a servirlo, le ponemos una cucharada de queso cremoso  y un chorrito de aceite de oliva. 

Este plato está mucho mejor si utilizamos guisantes frescos, pero también se pueden utilizar congelados y de bote, cuando no sea época, además si utilizamos queso bajo en grasas, esta crema puede ser una opción ligera en nuestras tan tediosas dietas para adelgazar.

18 may. 2012

Flan de huevo casero

Una de esas recetas de toda la vida. La que hacían nuestras madres, y las madres de nuestras madres, y sus abuelas, y que van pasando de generación en generación. Receta tradicional que además es sencilla y con ingredientes al alcance de todos.


He adaptado la receta para hacer unos 4-6 flanes individuales, por tanto los ingredientes para hacer estos deliciosos flanes de huevo casero para dos personas son: 
  • 3 huevos
  • 100 gr de azúcar
  • 250 ml de leche
  • Para el caramelo vamos a necesitar: 5 cucharadas de azúcar y agua

Primero haremos el caramelo que pondremos en el fondo de las flaneras. En un cazo ponemos las 5 cucharadas de azúcar a fuego lento, y añadimos 2 cucharadas de agua. El azúcar se irá deshaciendo y tomando un color tostado. Hay que tener cuidado de que no se nos queme, porque daría un sabor amargo al flan. Ponemos un poco en el fondo de cada flanera.

Calentamos la leche con la mitad del azúcar hasta que hierva. Reservamos.

En un bol batimos los huevos con la otra mitad del azúcar. A esta preparación le añadimos la leche que tenemos reservada, y batimos hasta que se mezclen bien.

Precalentamos el horno a 180ºC. Mientras vamos rellenando los flanes con la preparación anterior de leche, huevos y azúcar.

Colocamos las flaneras en un recipiente amplio que llenaremos de agua a la mitad. Introducimos en el horno durante 1 hora aproximadamente, hasta que los flanes tengan una textura firme.

Sacamos del horno y dejamos enfriar. Una vez fríos, metemos en el frigorífico hasta que los vayamos a consumir.




Si lo servimos con un poco de nata montada y un trozo de melocotón en almíbar tendremos un "pijama", postre que pedía mi padre siempre que salíamos a cenar. La verdad es que ni el nombre ni la apariencia es nada glamurosa, pero la combinación de sabores es estupenda. Lástima que esté desapareciendo de las cartas y menús. 
Un buen flan casero también se puede combinar con frutos rojos, nueces, piñones, nata, sirope de chocolate... uhmmm!!!

14 may. 2012

Sopa de mejillones


Receta que podemos hacer durante todo el año, ya que los mejillones están en el mercado en cualquier época, además de ser un producto bastante asequible para todos los bolsillos. 

Esta sopa es muy sencilla de elaborar, y tiene un sabor muy intenso.



Para cocinar sopa de mejillones para dos personas vamos a necesitar:
  • ½ kg de mejillones
  • 1 cebolla pequeña
  • Aceite de oliva
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 puerro
  • 1 tomate
  • 1 clavo
  • Un poquito de perejil
  • 1 hoja de laurel
  • Harina
  • Pimienta
  • Azafrán
  • Fideos
Para empezar, debemos limpiar muy bien los mejillones. Una vez limpios, los echaremos en una cazuela con unos 50 ml de agua, ponemos al fuego tapados durante unos 5 minutos o hasta que abran. Una vez abiertos, sacamos la carne de las conchas y reservamos. El líquido de cocción lo pasamos por un colador y lo reservamos también.

Picamos la cebolla, el puerro y el ajo y lo ponemos en una olla con aceite y un poco de sal para que pochen. Cortamos el tomate en cuadraditos y cuando la cebolla tenga un color transparente, lo incorporamos a la olla. Rehogamos unos 5 minutos a fuego medio. Añadimos una cucharada rasa de harina y damos vueltas hasta que la harina se mezcle bien con las verduras.

Echamos el caldo de la cocción de los mejillones y añadimos el clavo de olor, el perejil picado, una hoja de laurel, unos granos de pimienta y una cucharadita de azafrán. Dejamos hervir unos 15 minutos, y añadimos los fideos. Cuando los fideos estén al dente, apartamos del fuego, añadimos la carne de los mejillones y servimos.


10 may. 2012

Chocolate Chip Cookies al estilo "mis deseos más dulces"

Llevaba mucho tiempo queriendo hacer estas galletas, pero me daba mucha pereza. Y no es porque cueste mucho hacerlas, sino porque las recetas que buscaba de las auténticas galletas Cookies americanas estaban en inglés y me resultaba muy engorroso traducirlas, sobre todo en el tema de las cantidades.

Pero el otro día encontré por casualidad esta receta en mis deseos más dulces, y las fotos de Vanesa me terminaron de convencer. 

Adapté la receta para hacer menos cantidad, porque sé que al final si hago muchas acabo zampándome un montón. A si que cuantas menos haga, menos como, que me conozco, y en cuestión de chocolate, no sé controlarme y decir basta. 

Aquí dejo las cantidades que utilicé y la forma de elaboración, que varié un poco, ya que las hice un poco más grandes y por tanto tuve que ampliar el tiempo de horneado.



Para hacer unas 15 cookies grandotas vamos a necesitar:
  • 75 gr de azúcar moreno
  • 75 gr de azúcar blanco
  • 65 gr de mantequilla 
  • 1 huevo mediano
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 180 gr de harina
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 100 gr de pepitas de chocolate

En un bol, mezclamos el azúcar moreno y blanco con la mantequilla (previamente derretida), hasta que quede una masa cremosa. Añadimos el huevo y mezclamos hasta que quede uniforme.
Vamos añadiendo la harina poco a poco, y mezclamos con la masa anterior con cuidado de que no se formen grumos y hasta que quede una pasta uniforme. Echamos el bicarbonato y mezclamos. Añadimos las pepitas de chocolate y el extracto de vainilla.
Precalentamos el horno a 180ºC. Preparamos una bandeja con papel de hornear. Con ayuda de una cuchara sopera, vamos cogiendo masa y con las manos le vamos dando forma de bolita. Según muestra Vanesa, las bolitas al hornearlas van adquiriendo la forma de galletas, pero en mi caso, al hacerlas tan grandes, lo que hice fue chafarlas un poquito al ponerlas en la bandeja para que no hubiese problema al hornearlas y quedaran sin hacer por dentro. Hay que dejar bastante separación entre galleta y galleta porque al hornearse se expanden y pueden unirse unas a otras.
Horneamos durante unos 15 minutos, sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.



El resultado es espectacular, tienen el aspecto de una auténtica cookie... ¡y el sabor ya ni os cuento!. En la página de mis deseos más dulces tenéis también la receta para Thermomix y unas fotos explicativas del horneado.

7 may. 2012

Berenjenas rellenas de carne de ternera y bechamel

Hay muchas maneras de cocinar las berenjenas, pero rellenarlas sobre todo si es de carne, es una de las formas más comunes en toda casa de vecino. De todas las recetas que he probado de berenjenas rellenas de carne, me quedo sin dudarlo con ésta, ya que el relleno queda realmente cremoso y es una delicia.



Para hacer estas berenjenas rellenas de carne de ternera y bechamel para dos personas vamos a necesitar:
  • 2 berenjenas medianas
  • 125 gr de carne de ternera picada
  • 1 cebolla mediana
  • Aceite y sal
  • Para la bechamel: 10 gr de mantequilla, 1/2 vaso de leche y una cucharada de harina

Para empezar vamos a sacar la carne de las berenjenas. Partimos las berenjenas por la mitad longitudinalmente. Con ayuda de un cuchillo y con cuidado vamos quitando la carne y la vamos reservando en un plato, y las carcasas las guardamos para después ya que nos servirán de cuencos para rellenar.

En una sartén ponemos unas 4 cucharadas de aceite y sofreimos la cebolla picada. Echamos la carne de la berenjena picada junto con la cebolla y un poco de sal y dejamos que se vaya cocinando. Cuando esté cogiendo color tostado, echamos la carne picada, salpimentamos y cocinamos hasta que la carne esté hecha.

Mientras, hacemos la bechamel. En un cazo ponemos la mantequilla y cuando haya derretido echamos la cucharada de harina. Removemos bien y dejamos tostar la harina sin que se queme. Echamos la leche un poco tibia, y removemos a fuego muy bajo hasta que se forme una bechamel clarita y se disuelvan los grumos. 

Juntamos el sofrito de carne, berenjena y cebolla con la bechamel y mezclamos bien. Con ayuda de una cuchara vamos rellenando las carcasas de berenjena, y espolvoreamos con queso rallado por encima.

Las ponemos en una fuente al horno y gratinamos durante unos cinco minutos o hasta que el queso tome color tostado. Servimos calientes.



Una opción muy práctica hoy en día que no hay tiempo para nada, es hacer de una vez mucha cantidad y una vez enfriadas, congelarlas envueltas en papel film. A si cuando vayamos mal de tiempo, podemos tirar de congelador y disfrutar de estas berenjenas rellenas como recién hechas.